La evolución de las Big Tech: misiones de Estado, capital privado
Estamos ante una nueva oleada de salidas a bolsa de empresas tecnológicas. El 12 de junio, SpaceX protagonizó la mayor operación de la historia: captó 75.000 millones de dólares, superando el récord de Saudi Aramco, y cerró su primera sesión con una capitalización superior a los dos billones, siendo a fecha de redacción de este artículo la séptima empresa de mayor capitalización bursátil del mundo. La cifra impresiona teniendo en cuenta que de las tres líneas de negocios (Connectivity en el ámbito del Internet satelital, donde destaca Starlink; Space, en el segmento de lanzamientos, con Falcon, Dragon y Starship; y SpaceXAI, que incluye Grok, X y la infraestructura de cómputo), en 2025 solo Starlink generó beneficio operativo. De este modo, la valoración de la empresa en bolsa es de más de 100 veces sus ingresos en 2025. Detrás de SpaceX vendrán Anthropic y OpenAI. Anthropic, creadora de Claude, registró su folleto confidencial ante la SEC (equivalente a la CNMV en Estados Unidos) el 1 de junio, tras una ronda privada que la valoró en 965.000 millones de dólares, y apunta a debutar en otoño con un valor de un billón de dólares. OpenAI presentó su folleto una semana después, aunque baraja esperar a 2027 para dar el paso. Las Siete Magníficas (Apple, Microsoft, Nvidia, Amazon, Alphabet, Meta y Tesla) ya no bastan para describir el mapa de grandes tecnológicas. Pero antes de añadir una octava, novena o décima pieza al tablero, conviene aclarar tres cosas: lo que está llegando a Wall Street no es más de lo mismo.